miércoles, 26 de septiembre de 2012

CARLO: http://www.lasmusasinspiranalcreador.blogspot.com

  Sobre los sueños

Añoro en el sueño despertar mañana
Aspiro al futuro como puesta de pestaña
Suspiro en la esperanza la obra a crear
Encuentro en el anhelo el hombre a destacar  
Aliento el impulso para acertar el camino   
Me animo a seguir el laberinto con tino
Deseo humanamente e inexorablemente ser feliz 
Me mueve levantar ante la desdicha el vuelo del fénix
Pretendo conquistar la cima como hazaña de lo imposible
Ansío y busco en el acertijo y en el misterio pistas de lo palpable
La obsesión al sueño me permite tener motivos para el alba
Esta en la esperanza el interés de seguir adelante
Para alcanzar el futuro, el amor, la soledad, la tristeza o la muerte.                       

martes, 18 de septiembre de 2012


Bartolo el perro
Hace tiempo, un perro despreciable de nombre Bartolo, dio honor aquello de que es el mejor amigo del hombre, Bartolo como lo identificaban los pocos que lograba su atención, era un callejero de ya avanzada edad, que a causa de la dejadez de sus naturaleza provocaba escalofrió ver su cola y algunas partes de su cuerpo infectadas por la enfermedad que lo agobiaba como lo era la sarna. Sus orejas aparenciaban la tristeza de su vida ya que los que lo conocían nunca lo habían visto que moviera sus orejas con alegría, muchos suponían que era a causa de ser un perro abandonado a su suerte; sus ojos apenas descubiertos por sus flecos que hacían a la par con el suave meneo de sus andar no permitían entender el ¿por qué? de su desgraciada existencia.
Cierto día, Bartolo, sin dueño como siempre, fue en busca de algo que lo motivara a seguir viviendo, pero su respuesta se tornó frustrada porque al ir caminando sobre el asfalto quemante de la calle su fe y afán se volvió frustración y obstáculo; aquel día se vislumbraba en él una vivaz imagen ya que iba en posición olfateando y con cierto movimiento de la cola con ritmo cadencioso dando una ejemplar disposición de mostrar su piel ya ajetreada y no el bello pelaje que lo caracterizo en su juventud. Se mostraba en Bartolo una felicidad inaudita, sin embargo, en su buscar y buscar se encontró un señor  que por su carácter parecía de pocos amigos o quizá el momento incubaba en el señor un malestar lo que provoco el mal humor, por lo que su reacción cuando Bartolo se le acerco en forma juguetona fue: -Apartate perro, no quiero nada, no tengo humor para tratar con perros-. Entonces el malhumorado señor tomo su carro estacionado y se alejo sin el menor remordimiento.
Bartolo, no entendía si esa actitud daba respuesta a su búsqueda, triste y cabizbajo se dispuso a seguir andando sin destino ni rumbo; de repente un balón le toco el hocico y atónito observó que frente a él aguardaba la inocencia de un niño, su respuesta la había hallado en aquel hecho, al haber encontrado la esperanza de seguir viviendo ante un hecho de que lo mejor esta por venir, solo es cuestión de buscar.